SUSAN KOMIS – 24 de Septiembre, 2010.

Por las limitaciones de tiempo es imposible compartir todos los recursos y programas disponibles para los “capítulos locales.” CO tendrá una reunión para profundizar el tema y compartir como implementarlos.

Hay muchas oportunidades para aquellos que quieren servir. Hay personal especializado que puede venir a compartir recursos a las areas locales formando una relación de inter-dependencia y synergía en servicio contemplativo.

Al madurar, llegamos al reconocimento  de que lo que podemos hacer en nuestras áreas locales es posible, por todo el apoyo que hemos recibido  a través de Contemplative Outreach ( o Extensión Contemplativa Internacional). Susan extendió una invitación a enviar una porción de lo que las áreas locales han cosechado financieramente con la organización para que podamos seguir sirviéndo y desarrollándo materiales para las generaciones presentes y por venir.

Un invitado que coordina en Charlotte, NC. compartió algo de su experiencia en servicio. Es solo porque CO ha provisto tantos recursos tanto humanos como en materiales y formación, que ellos han podido prestar su servicio. El dijo: “Sin ese contexto, esa rica base de apoyo y “nutrición” nuestro proceso de transformación no se habría dado.”

Podríamos decir lo mismo con ECI. Sin la labor incansable de aquellas personas que han colaborado y servido sin remuneración, muchas veces sin reconocimiento, en silencio y resguardo; aquellos que son más visibles en servicio no podríamos haber hecho la labor que hemos hecho sin esos recursos. Por mencionar algunos: Traducciones, compilación de materiales, administración, talleres, retiros, etc. Aquellos de los que hablo, muchas veces han sido la fuente de recursos económicos que han capitalizado su desarrollo y distribución o no hubiera ocurrido. La invitación para todos nosotros y aquellos que se han beneficiado por el sacrificio de ellos en el pasado, es ahora a que “crezcamos” y tomemos consciencia de esta relación de interdependencia. Y preguntarnos a nosotros mismos si ya ha llegado la hora de “reciprocar” y tomar nuestro lugar contribuyendo no solo en oración y servicio sino también compartiendo de lo que cosechamos económicamente con el organismo que nos ha dado tanto espiritualmente.